[Blog de Viajes StoryTravelling 83] Viajes y desigualdad, el panorama que se viene

10 claves sobre turismo y desigualdad en época de pandemia

  
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  1. Hace algunas semanas en BBC se preguntaban si el mundo podía terminar pronto dividido en regiones, definidas por las tasas de vacunación y cantidad de contagios. El turismo volvería, pero entre regiones similares en cuanto a vacunación y caída de contagios.

  2. Desde hace meses está dando vueltas la idea de un “pasaporte sanitario” que identificaría a aquellos viajeros que han vacunado. Aunque para muchos suena como una idea que potencialmente permitiría una reapertura más rápida del mercado de viajes, también implica naturalizar las diferentes velocidades de vacunación entre naciones. Mientras algunas de ellas acaparan dosis, otros países apenas si pueden vacunar a una pequeña porción de sus habitantes. A eso hay que sumar otro tema sensible: que vacunas serán reconocidas como válidas para esos pasaportes. Si la decisión pasa por Estados Unidos, que no aprobó el uso de las vacunas de China y Rusia, América Latina va a estar en problemas.

  3. A menos que los organismos internacionales tomen en sus manos la misión de negociar la reapertura de fronteras, el futuro cercano del turismo internacional aparece como un espacio de expresión de la desigualdad global. Mientras los viajeros de países desarrollados se vacunan y vuelven al viaje, los habitantes de las naciones más pobres siguen sin mayor protección.

  4. Las vacunas hasta ahora vienen trayendo buenas noticias. En particular por la reducción de casos graves y de internaciones largas. Pero no hay tanta certeza de cómo impacta en el contagio entre personas. Si estás vacunado, claro, hay menos posibilidades de desarrollar la enfermedad de manera grave. Estimular el viaje de personas vacunadas a naciones donde aún no hay dosis disponibles es enormemente riesgoso; los vacunados aún podrían contagiar. Los países receptores de turismo podrían establecer limitaciones mientras vacunan, pero la crisis del sector turismo es tan brutal que es muy poco probable que puedan restringir la entrada de turistas internacionales por mucho tiempo.

  5. Las restricciones al turismo internacional van a ser mucho más difíciles de sostener para los países más pobres y para aquellos en los que el turismo representa un porcentaje muy significativo del PBI. Este verano del norte seguramente comenzaremos a ver reaperturas m

    ás masivas, y que van a poner a prueba el sistema en las nuevas condiciones de vacunación. No es de esperar que se eliminen ciertos requisitos, como el PCR negativo al salir del país, así que tampoco vamos a estar hablando de la “normalidad de 2019”.

  6. Las zonas céntricas de muchas ciudades se volvieron en las últimas décadas enclaves turísticos muy importantes. Sin visitantes, esos espacios urbanos hoy son un lugares vacíos, llenos de negocios en quiebra o con serias dificultades financieras, y sin mayor relevancia social. La forma en la que regrese el turismo internacional es clave para conocer el futuro de muchos de estos enclaves: si pueden esperar a regresar a la situación de 2019 o si ya tenemos que abocarnos a repensarlos y darles nuevas funciones, como la de albergar viviendas.

  7. Volvamos a las regiones: la tasa de vacunación y la evolución de los contagios no son los únicos temas a tener en cuenta. Otro punto es la aparición de nuevas cepas. Si en un país se detecta una variedad que tiene el potencial de ser más contagiosa lo que se vendrá es un masivo cierre de fronteras desde otras naciones. Este escenario se va a extender por un buen tiempo. El resto de 2021 seguro. Y ni hablemos de si esa cepa tiene posibilidades de disminuir la efectividad de ciertas vacunas, como el caso de la variante sudafricana. El sector turismo va a tener que lidiar con una potencial disrupción de los flujos de viajeros en cualquier momento, y desde una posición de enorme debilidad financiera.

  8. La crisis causada por la pandemia deja a muchas personas en una situación económica sustancialmente peor a la de 2019. La recuperación del turismo deberá llevarse a cabo en medio de una grave recesión económica, de la que seguramente tardaremos un buen tiempo en salir. Esa crisis impactó de lleno en el mercado turístico: muchas empresas del sector han dejado de existir en los últimos meses. No todo es deseo por volver a viajar; para una buena parte de la población que antes accedía a viajes antes habrá que mejorar las condiciones económicas anteriores, lo que incluye el acceso al mercado laboral o a la generación de nuevos negocios. Como existirán además más controles por el tema salud, y eventualmente todavía mayor control de la cantidad de personas en espacios cerrados, es muy probable que viajar sea en el corto plazo más caro que dos años atrás. Algo que va a impactar sobre todo en el turismo de menor gasto, como el caso de mochileros. ¿O piensan que esas habitaciones compartidas en los hostels van a volver enseguida al mercado?

  9. Las últimas semanas hemos visto a América Latina un crecimiento de los casos y nuevas medidas de los gobiernos. Cuarentenas, rutas aéreas suspendidas, prohibición de entrada de turistas, etc. Es uno de los peores momentos de la pandemia a nivel regional por cantidad de casos y saturación del sistema hospitalario. Digamos que la cuestión turística no es algo prioritario en este momento. Pero es un tema en agenda a pensar a medida que las tasas de vacunación suban y el sistema sanitario comience a estar menos saturado.

  10. Y ya que hablamos de desigualdad: cuentan en Bloomberg que, luego de no viajar a destinos internacionales por más de un año, muchos estadounidenses optan por vuelos largos en Business. Comparten el lugar con menos gente, le dan uso a sus millas acumuladas y comienzan a volver a acostumbrarse a los vuelos de más horas. No sabemos si esto se extenderá por mucho tiempo o si servirá para que las aerolíneas reemplacen a los viajeros de negocios, que seguramente serán menos después de la pandemia, pero es una tendencia que habrá que seguir en el corto plazo.